Preu Victor Jara

:::: LA EDUCACIÓN ES UN DERECHO NO UN PRIVILEGIO ::::

por Tania García

Es cierto que la LGE no es lo mismo que la LOCE. Cambia el nombre, variaron los términos, de enseñanza se pasó a educación (en un intento de hacer algo más integral). De hacerse cargo sólo de la educación básica y media, se agrega la importancia de la educación parvularia, identificándose derechos y deberes respecto a este ciclo, y se suma la importancia de la libertad de enseñanza que debe tener la familia respecto al estudiante.

Además de esto, se agregan artículos respecto a la creación del Consejo Asesor. Sin embargo, la base de la ley es la misma, el Estado se sigue desligando de su responsabilidad de entregar las herramientas para generar un proceso de educación completa en todos los habitantes de este país.

Vamos analizando

Primero, -ya en el artículo 4º- el Estado no se hace cargo de la educación superior. No se establece este periodo de enseñanza como obligatoria dentro de la población. Este hecho lleva a que no exista una norma ni una regulación que controle la creación de instituciones que entreguen este servicio a personas que ya han terminado su educación media.

El lucro a la educación se mantiene, ya que, por una parte, no hay ningún ente que controle el financiamiento que se le otorga a las instituciones de educación superior, ni se regulan los logros educacionales que las universidades e institutos que no pertenecen al Consejo de Rectores van desarrollando.

En el artículo 36 queda claro que sólo se considera, para evaluar la calidad de la educación, a establecimientos que reciban recursos del Estado: son libres de enseñar lo que se les ocurra, no hay supervisión alguna de parte del ministerio de educación, ni de ningún ente relacionado.

Segundo, en el artículo 6º se habla de realizar una evaluación de carácter integral a los alumnos de educación básica y media, sin mencionar el uso de la PSU como broche de oro que marca el término de este proceso, ¿acaso se puede considerar evaluación integral a esta prueba?

Tercero, en el párrafo II se habla de los requisitos mínimos de la educación parvularia, básica y media, sin embargo, en ninguna parte se hace referencia a que una vez terminado este ciclo se debiera estar capacitados para poder continuar estudiando en un nivel superior, por lo que no se garantiza la calidad de educación entregada.

Cuarto, en el artículo 30 se da la libertad a los establecimientos para desarrollar los planes y programas de estudio que consideren pertinentes para entregar a sus alumnos, ¿no debiera existir la obligatoriedad de enseñar determinados contenidos (que no es lo mismo que contenidos básicos) a todos los alumnos, sin importar si pagan o no mensualidad en el establecimiento? ¿Dónde queda la igualdad?

Quinto, en el artículo 48 se expresa que, si no se cumple con normas mínimas al momento de establecer una institución educacional de nivel básico y/o medio, en vez de cerrar el establecimiento y el Estado hacerse cargo del problema, este se reduce a ser un cobrador de multas que, dependiendo de la gravedad de la infracción, exigirá un pago mayor o menor.

Y por último respecto al Consejo Asesor. De trece personas que lo componen, todas son designadas por el ministerio, cuando debieran ser elegidas por otros mecanismos. Además hay sólo un representante estudiantil, y no puede ocupar cargo de presidente ni vicepresidente del consejo. Sin embargo, la secretaría técnica –no se explica la importancia que supuestamente tiene y la necesidad de su existencia- está formada por casi la misma cantidad de personas que el consejo, pudiendo acceder a sueldos y beneficios, y por supuesto los alumnos no pueden ser miembros de esta.

¿Este es el proyecto de ley que tanto defienden? ¿Manteniendo la base mercantil intacta para los empresarios?

Siete artículos transitorios, cambio del título III y IV por el V y VI, derogación de dos artículos, uno publicado en 1998 y otro en 2005, cambio de la palabra enseñanza por educación. Eso es lo nuevo en la Ley.

El Preuniversitario Popular Víctor Jara, además de entregar conocimientos pertinentes a las pruebas de selección universitaria, ha intentado, desde su inicio, introducir dentro de sí una forma diferente de ver y entender una organización. Decimos “intentado” porque entendemos que la mejor manera de llevarlo a cabo se contextualiza dentro de un proceso individual y colectivo no exento de errores, pero tampoco ajeno de innumerables aciertos que nos han hecho avanzar a pasos agigantados en lo que queremos llegar a convertirnos. Proceso en el cual aun nos encontramos y que esperamos muchos más se sumen.

Dentro de los aspectos que son parte del Preu Víctor Jara, se hace referencia a la Educación Popular, a la capacidad que hemos tenido de dar un giro significativo al entendimiento generalizado de lo que es la educación y como entendemos debería ser.

Así, nos volvemos a situar en el concepto de Educación Popular e instantáneamente nos surge la pregunta ¿Qué es la Educación Popular?

La Educación Popular es una corriente político-educativa construida histórica y contextualmente en Latinoamérica, es decir, tiene una identidad propia marcada por una realidad histórica y socio-política. Se puede hablar de un momento fundacional de la Educación Popular a finales de los 70, en el cual ésta llegó a convertirse en un discurso educativo y en una corriente colectiva cuyo inmediato y principal antecedente era Paulo Freire –pedagogo brasileño-. Aunque él no hablara en sentido estricto de Educación Popular, sino que utiliza otras expresiones como educación liberadora, educación para la libertad, educación concientizadora, educación dialogal, su reflexión educativa y su propuesta pedagógica influyeron notablemente. (Se adjunta libro escrito por Paulo Freire “pedagogía del Oprimido”).

La lógica de la Educación Popular como corriente educativa y como movimiento cultural no es unidireccional ni deductiva, es decir, no hubo un momento inicial en el que se propusieron fundamentos, principios generales, bases conceptuales o doctrinales, desde los cuales se generaron prácticas posteriores. Se habla de un discurso fundacional de la Educación Popular para referirse a los rasgos que la identifican desde fines de los sesenta hasta comienzos de los ochenta, los cuales no equivalen propiamente a una fundamentación.

La Educación Popular se alimenta simultáneamente de varias dimensiones de la realidad: referentes teóricos previos, imaginarios colectivos, representaciones y valores culturales, experiencias compartidas, así como de la reflexión sobre las propias prácticas educativas. La Educación Popular se va configurando y redefiniendo permanentemente tanto en sus presupuestos como en sus prácticas. Así, la Educación Popular asume caras diversas de acuerdo a los diferentes escenarios, temáticas y sujetos educativos, por lo que la practica de la Educación Popular dentro de nuestro Preuniversitario se sitúa y enmarca dentro de lo que todos nosotros comencemos a construir.

La Educación Popular implica ser todo un estilo educativo diferente a aquel elitista reproductor del sistema social de injusticia, que genera hombres y mujeres que se amoldan a la sociedad sin transformarla, sin ser agentes de cambio. El propósito es de contribuir, de ser una herramienta, un aporte a un proceso complejo y de largo plazo, constituyéndose como uno de los medios que colaboran en la construcción de una alternativa cultural y política de sociedad.

“Pedagogía que haga de la opresión y sus causas el objeto de reflexión de los oprimidos, de lo que resultará el compromiso necesario para su lucha por la liberación, en la cual esta pedagogía se hará y rehará.”.

Esperamos que esta pequeña reseña de Educación Popular haya servido para alimentar la curiosidad y las ganas del lector para seguir investigando y por qué no, experimentando personalmente de lo que se trata esta práctica liberadora.

Más adelante seguiremos hablando de Educación Popular y dejando textos referentes a esta área para quienes quieran introducirse más de cerca en el concepto.

No está de más volver a invitar a quienes tengan las ganas de participar en el Preuniversitario Popular Víctor Jara.

Se despide con un fraternal abrazo,

Comisión de Educación Popular Preuniversitario Popular Víctor Jara.

Ante cualquier duda, sugerencia, reclamo, etc. deja tu comentario o escríbennos al mail: preuniversitario.victorjara@gmail.com

O comunicarse directamente con coordinador área ED. Popular Omar Retamal G. al número cel: 8-2584288.

Este es nuestro segundo año de funcionamiento y te invitamos a ser parte activa de nuestra organización, ya sea participando como alumno o en una de las distinas comisiones que dan vida al Preuniversitario Popular Victor Jara.

Levantar un Preu Popular no es la solución a las contradicciones propias del sistema educacional deficiente, pero si es capaz de generar espacios para que los estudiantes se hagan parte como entes transformadores, a través de la entrega de herramientas para sortear barreras excluyentes como la PSU, del compartir valores de compromiso social, de construir educación popular.

Con esta visión, comenzamos el 2007 con el trabajo de levantar una organización con estas características, en homenaje a un gran costructor social que formó parte de la comunidad UTE, se le ha llamado PREUNIVERSITARIO POPULAR VICTOR JARA.