Preu Victor Jara

:::: LA EDUCACIÓN ES UN DERECHO NO UN PRIVILEGIO ::::

La PSU es el barómetro de la educación. No sólo por los resultados individuales, sino porque arroja una serie de respuestas sobre el nivel de conocimientos de aquellos jóvenes que dejan de lado el uniforme, para comenzar a forjar su futuro profesional. Y eso no es un reflejo particular, sino general, de la calidad de la educación al momento de ingresar a la universidad.


La prueba es un filtro en varios sentidos: en el puntaje, lo económico y en calidad. A nivel particular, los exámenes son una competencia donde sólo los mejores quedan en las universidades de más prestigio. De ahí para abajo, tu puntaje sólo te permite una pequeña variedad de lugares donde estudiar, entre planteles estatales o privados. Sin embargo, la PSU no es el fiel reflejo del conocimiento. El proceso de selección debe tener instancias particulares entre las universidades y sus postulantes. Conocer su realidad y sus aptitudes. 4 pruebas no pueden definir a un estudiante bueno de uno malo, aunque eso intenta hacer.

Las leyes son justas y la prueba es igual para todos. Pero la calidad de enseñanza que se entrega no es paritaria. El lucro no sólo conlleva ganancias, sino también retribuciones. Un colegio caro, tiene recursos para dar una mejor enseñanza. No así con los establecimientos a cargo del Estado. Algunos son particularmente buenos y otros dejan mucho que desear. El desafío tiene que ser acortar dicha brecha y que todos puedan optar a una educación superior.

El aspecto motivacional también es importante. Los 240 mil postulantes que están dando la prueba cargan con un peso fuerte en las espaldas. Es ahora o en un año más. No existen otras instancias y eso ejerce una presión importante. Es el éxito o el fracaso. En este momento en particular, no existen los grises.

En lo económico existen las instancias para costear lo que significa una carrera universitaria. Este año se destinaron 119 mil millones en becas y el proceso para postular a ellas se tuvo que ampliar porque no se llenaron todos los cupos. En este punto hay dos acotaciones: la información y la irresponsabilidad. Los recursos y las instancias existen para poder optar a becas. Pero no puedes esperar que te las vayan a ofrecer a la casa. La motivación parte por uno(a). Y si logras beneficios, págalos. El Estado no puede ofrecer una educación gratuita, pero puede ayudarte a convertirte en lo que deseas. Pero después, hay que devolver el préstamo. Y eso se hace muy poco.

La PSU muestra las patas cojas de nuestra educación. Sin embargo, a partir de mañana, comienza el relajo y la incertidumbre de los resultados. Suerte a todos, que el sufrimiento ya termina.